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Publicado 7th nov 2011 Publicado por Lamazon |
UN ASUNTO DE HONOR
Nunca olvido el día en que los ocho de la familia sólo tuvimos una lata de sardinas para compartir. Manny Pacquiao Por Eduardo Lamazón Un buen promotor llega a la hora de la pelea haciéndole creer a todos que las cosas están parejas, y Bob Arum es un gran promotor. Mi trabajo es diferente y consiste en reunir una serie de elementos para intentar un pronóstico. Como el médico, que observa los síntomas y hace un diagnóstico. Después, el boxeo, el destino de cada uno o el azar hacen que el resultado se dé sin importar lo que se dijo antes. Esta pelea no es equilibrada, porque Manny Pacquiao llega con ventajas evidentes de edad y peso. Desde la primera que sostuvieron han pasado más de siete años y desde la segunda casi cuatro. Pacquiao tiene 32 y Márquez 38 de edad. Sabemos bien que más allá de los 36 años las hazañas en el boxeo son tan pocas que sólo confirman la regla que dice que son (casi) imposibles. En peso, Pacquiao apunta a las 144 libras (65,317 k) y Márquez a las 139 (63,049). Pacquiao eso pesa, Márquez va a llegar comiendo. Estarán en el pesaje cinco kilos arriba de lo que marcaron en la pelea anterior, y el sábado la diferencia se habrá aumentado. Cuando Márquez hizo su única aventura de subir de peso a las 142 libras, para enfrentar a Floyd Mayweathear, fue infecundo.
Si Juan Manuel gana será una hazaña. Puede ganar, no digo que no puede, porque en el deporte lo impredecible sucede, y en el boxeo muchas veces ha ganado el que no podía ganar ni teniendo a Dios en su esquina. Quiso Dios que Bouster Douglas venciera a Mike Tyson, Gene Tunney a Jack Dempsey y Muhammad Alí a Sonny Liston, aunque esos resultados eran en teoría menos posibles que una victoria del mexicano el próximo sábado. Y quiso también Dios que Roberto Durán de 37 años derrotara a Iran Barkley, que tenía 28, para arrebatarle el título de peso medio. Rodolfo Martínez le ganó la tercera a Rafael Herrera que lo había derrotado dos veces, y algo similar ocurrió con Terry Norris venciendo a Luis Santana en el tercer intento, pero las circunstancias eran distintas. Todo se ha dado a lo largo de la historia del boxeo que es prolongada, a veces sorpresiva y vasta. La situación contraria, el no poder ni en tres intentos, como le sucederá a Márquez si no gana el sábado, la vivió en carne propia Joey Maxim, el “Metralleta” de Cleveland (le decían, por la velocidad con que era capaz de repetir su jab de izquierda) cuando el 27 de enero de 1954 se encerró por tercera vez con Archie Moore jurando venganza. Perdió, sin embargo, otra vez, una amplia decisión y supo que hay en la vida objetivos que no se alcanzan. Se habían batido con fiereza por el campeonato mundial de peso semicompleto pero de las tres el fabuloso Moore se llevó tres. Manny Pacquiao va a ser el que conocemos, aterrador y rotundo, rápido, eficiente, el de brazos y piernas que se mueven sincronizados por computadora, el que ópticamente ha evolucionado hasta rozar la perfección desde que subió de peso para enfrentarse a rivales grandes que por distintas razones han resultado torpes o muy inferiores a él. Con Juan Manuel Márquez peleó todavía en los pesos chicos, en los que consiguió sus resultados más valiosos. No crea usted en los argumentos que alegremente se esgrimen para explicarnos por qué ahora sí Márquez va a poder y por qué ahora Pacquiao no va a poder. Cuando Juan Manuel se entrenaba para pelear con Floyd Mayweather, sus adláteres revelaron que bebía su propia orina, que ese era el secreto y que eso era suficiente para la victoria ¡Cómo no! ¿Qué puede querer Manny Pacquiao hoy, otoño de 2011, ahíto de fama y de dinero? Quiere inmortalidad, y sabe bien que para alcanzarla no le han servido mucho sus contrincantes recientes, pazguatos inútiles algunos y otros francamente cortos (Hatton, Cotto, Margarito) para polemizar su brutal calidad de peleador. Caprichos del destino, el filipino y sus más deliciosos sueños dependen más de lo que hagan los rivales, que de ellos mismos. Pacquiao comienza a dejar atrás el ring del boxeo, y a poner en su futuro la peana del político que quiere ser. Pero para construir ese pedestal tiene que ganar cuando se suba al cuadrilátero, porque todo su capital de seducción se lo ha dado el boxeo, y perdiendo está perdido. Juan Manuel Márquez ganando bien esta pelea, no sé a qué cielos remontaría, habría que replantear todo en el boxeo mexicano histórico. Márquez apostará a sacar la mayor velocidad de que sea capaz en sus contragolpes, a pesar del peso ganado que va a conspirar contra esa meta, y a mantener presión el mayor tiempo posible sobre el filipino como lo hizo en la primera pelea. Si por buena fortuna tiene fuelle ahí está la apuesta que podría salvarle la vida en la antesala del cadalso. Aunque para mí Márquez perdió la primera pelea, y ganó la segunda, la estrategia para el sábado debe parecerse más a la de la primera pelea. La segunda fue de mayores provocaciones, belicosidades y arrebatos. Márquez tiene 38, no lo olviden, y por eso debe dejar en casa su versión de macho y pelear con el cerebro; cada vez que se salga del guión estará ayudando al enemigo. Esto no es lo que han prometido, ninguno de los dos, en estas semanas previas, ya lo sé. Lo que prometieron es romperse la madre como sea y como puedan. Pero a la hora de la verdad la estrategia no debe acotarse a lo que juró la propaganda. Un Márquez en desventaja y un Pacquiao en plenitud. A eso nos encaminamos. ¡Hay que ver la pelea!, porque si se produce el milagro queremos ser testigos con los ojos bien abiertos. Márquez es un hombre y seguramente hará mejor papel que las vergüenzas de Joshua Clottey y de Shane Mosley, y además un gran combate no es sólo lo boxístico, sino el acontecimiento descomunal que hace que se paralice por poco el mundo entero.
“David vencedor de Goliat” no es sólo un cuadro de Caravaggio. Es una paradoja de la condición humana, que si ahora se repitiera pulverizaría otra vez lo elocuente de la realidad. |






Excelente columna. Sabemos que la desventaja de Juan Manuel, es la “edad” y el peso. Pero si pone cerebro y corazón, seguramente saldrá avante en esta pelea.
Lo más importante es que Juan Manuel Marquez tendrá su esperada tercera pelea. A pesar de lo que muchos piensan, se que será una buena pelea, y que el mexicano aunque es mas probable que pierda, pondrá el cuerpo, sudor, lágrimas y sangre de ser necesario para sacar la victoria.
Esto para JMM significa que sus problemas económicos están solucionados por el resto de su vida y la de su familia.
Si alguien se merece esta pelea contra el “DOPADO” Manny Pacquiao es JMM.
Esperamos la gran sorpresa!
Todos sabemos que Pacquiao ganará, es tolerado por los altos funcionarios del boxeo en E.U. se inyectará su hormona de crecimiento y la insulina que le suministran en cada pelea, por eso su cabeza está creciendo más y más. Marquez tendrá su último chance y se llevará un billete por pelear con el mejor del mundo, será la pelea de su retiro. Ojalá sepa administrar su dinero que gane con esta pelea y que se cuide de no ser muy golpeado porque puede ser muy peligroso dadas las condiciones de desventaja en peso y edad. que Dios los bendiga a los dos.
Que bonita apreciación Ud. Siempre tan profesional y congruente Ojala dure muchos anos mas enseñando con su tan acertada critica felicidades pienso lo mismo desde que se anuncio la terceraparte pero no sabia como decirlo.
Juan Manuel Marquez tiene su oportunidad de vencer a Pacquiao, de quien mucha gente dice es el mejor del mundo y que ha mejorado tecnicamente enormidades, pero eso no quiere decir que tenga mas tecnica, ni estrategia, ni cerebro que Juan Manuel en el ring. A Pacquiao se le indigestan los boxeadores que tienen tecnica y que no salen tiesos de nervios por pelear contra el, este el caso de Marquez y aunque si es verdad que tiene todo contra el, es cuando las fieras son mas peligrosas, aun ante el mas certero cazador de la jungla, los resultados entre dos grandes son siempre impredecibles y Marquez le ha ganado mas rounds a Pacquiao solo para tenerlo en cuenta dentro de la estadistica, claro, Pacquiao lo aventaja en puntos, pero cuando alguien te aventaja en rounds ganados, quiere decir que ya te tiene tomada la medida y por mas que haya evolucionado el estilo de Pacquiao, sigue siendo su esencia la misma. En fin, mucha suerte a nuestro campeon mexicano, yo todavia tengo esperanza en que sorprendera al mundo del boxeo el proximo Sabado 12 de Noviembre. Suerte Juan Manuel!!! Saludos a todos!!
Bueno, pues que decir, creo que Eduardo Lamazón tiene un poder excepcional para transmitir con sus palabras lo que es la realidad, y lo pone en bandeja de oro para todos.
Mucha cosas he escrito yo también en esta página que coinciden con lo que opina don Lama, nadie me lo puede negar. Esperamos ver una buena pelea, pues estamos ante 2 grandes boxeadores.
En estos momentos la expectativa nuevamente es la reina de la situación.
Juan Manuel Márquez es actualmente el mejor boxeador mexicano. Que no nos embauquen vendiendo la idea de que es canelo ni que es Chávez jr.
No señores el mejor boxeador mexicano es Juan Manuel Márquez y lo ha demostrado con una brillante y meritoria carrera, y su máxima hazaña es haber enfrentado a Pacman en2 ocasiones haciendo muy buenas peleas, pero creo sinceramente que para esta tercera no le va a alcanzar, siempre lo he dicho; hagamos a un lado el nacionalismo eufórico y pongamos un poco de análisis en este acontecimiento.
PD supongo que las 3 primeras líneas que escribió Isaac, son de broma, verdad?
Sr. Lamazón, lo felicito porque dice sin temor, Márquez ganó la segunda, sin tapujos ni miramientos, acertado su comentario, edad y peso son las adversidades de Márquez, pero es un hombre que siempre sabe dar todo su corazón en las peleas, y tiene algo a su favor, coraje y el reconocer que no le teme a Paquiao como los contrincantes anteriores a los que ha vencido el “devorador de mexicanos”, Paquiao por otro lado es un púgil, que ya no es el mismo con el que peleó Márquez la primera vez, ha perfeccionado de una forma impresionante su estilo, por algo está donde está.
Yo solamente espero que Márquez haga el papel de siempre al espectáculo al que nos tiene acostumbrados, si puede alcanzarle para la hombrada de ganarle al que actualmente es el mejor del mundo en el boxeo, eso lo sabremos el próximo sábado, donde nos mantendremos atentos a las siempre bien acertadas calificaciones y narraciones suyas Sr. Lamazón.
Saludos y Felicidades por su excelente trabajo.
Señor Lamazón, muy equilibrado y honesto artículo. Felicidades por su desempeño siempre objetivo. Por cierto, se que no es su asunto, pero es inverosímil que los aficionados mexicanos no tengamos oportunidad alguna de ver la pelea en vivo. No se quienes pusieron las trabas… pero me imagino.
Señor Lamazón, lo felicito por su excelente relato de la pelea, quisiera saber el nombre del poema que mencionó antes de iniciar la pelea, saludos.
LA LUNA, de Jorge Luis Borges.