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Mostrando la Etiqueta 'poesia'

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Publicado 19th jul 2011 Publicado por -Lamazon-
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Ramón de Campoamor (español)
Según creen los amantes,
las flores valen más que los diamantes.
Más ven que al extinguirse los amores
valen más los diamantes que las flores.
Algún día, a pesar de tus encantos,
te matará otro a ti cual tú me matas,
que en materia de ingratos y de ingratas,
venimos a salir tantas a tantos.
Aunque tú por modestia no lo creas,
las flores en tu sien parecen feas.
Si la codicia de pedir es mucha,
el hombre reza, pero Dios no escucha.
Miré… pero no he visto en parte alguna
ir del brazo la dicha y la fortuna.
Cual todas, tú pretendes, como Helena,
ser amada por bella y no por buena.
Vive, niña, advertida,
que el que ama tiene cerca la locura
y que acaba muy pronto con la vida
la fuerza de una idea en calentura.
Resígnate a morir, viejo amor mío;
no se hace atrás un río,
ni vuelve a ser presente lo pasado,
Y no hay nada más frío
que el cráter de un volcán, si está apagado.
Se asombra con muchísima inocencia
de cosas que aprendió por experiencia.
La amé el año pasado,
y hace un siglo, o dos, que la he olvidado.
Conforme el hombre avanza
de la vida en su áspero camino,
lleva siempre a su lado la esperanza,
más tiene siempre a su destino.
Me suelo preguntar, de dudas lleno:
“¿Son mejores los buenos, o los justos?”
Y la elección va en gustos;
yo doy todos los justos por un bueno.
Sólo la edad me explica con certeza,
por qué un alma constante, cual la mía,
escuchando una idéntica armonía,
de lo mismo que hoy saca la tristeza
sacaba en otro tiempo la alegría.
Vas cambiando de amor todos los años,
mas no cambias jamás de desengaños.
Pocas veces te vi, pero no olvido
que yo te amé como no amó Macías,
y que fue la pasión que te he tenido
un amor inmortal de cuatro días.
Cierra el joyero, Inés; ponte una rosa,
que una bella está bien con cualquier cosa.
La vida es un bostezo continuado,
pues al rico y al pobre, a juicio mío,
los hace bostezar, según su estado,
pobres el hambre, y ricos el hastío.
Después que nos han hecho
viejos la edad y tristes la experiencia,
llevamos dos infiernos en el pecho,
que son el corazón y la conciencia.
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Publicado 17th jul 2011 Publicado por -Lamazon-
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José Pedroni (Argentina)
¡Oh, lluvia, te espero!
y ha pasado toda la luna de enero
— una luna errante de rostro encendido —,
y tú no has caído!.
Por verte en el cielo
no duermen mis ojos,
y los tengo rojos
de tanto desvelo.
Este viento cálido
me quema la frente, y estoy todo pálido.
siento que me muerde
la sed del desierto.
¡Hazte pronto, lluvia,
que el día que llegues en tu nube verde
yo ya estaré muerto!.
Sin sueño, sentado,
miro el horizonte de luna y estero,
¡y han pasado todas las noches de enero!.
Limpio está el aljibe, barrido en tejado,
libre la reguera,
y bajo el alero,
limpia la tinaja de barro vidriado,
que espera.
Se puebla el silencio con perdidas notas
de un lejano ruido,
y aguzo el oído;
buscando tus gotas
recorro la arena de la senda clara;
para ver si caes levanto la cara,
y huelo la brisa para ver si vienes.
Oh, lluvia, ya tengo resecas las sienes,
y todo se ha ido de mi tierra nueva.
¡Entra en mi cisterna para que te beba,
cubre mi enlosado,
quítame el fastidio del rostro cansado
y mójame toda la melena rubia,
oh, lluvia!.
Más que a la nevada de invierno que alfombra
los largos caminos,
y más que a la sombra
de mis tres espinos;
más que a la palabra del fuego hechicero,
— ¡y eso que la quiero! —
más, oh, lluvia, te amo.
Y por eso siempre, te llamo, te llamo. . .,
y bajo la noche, sentado en mi puerta
te espero,
o voy a buscarte como a bien perdido
por luna y sendero,
llevando en mis ojos el pájaro herido
de mi sed abierta.
Escúchame, lluvia: De tanto quererte,
de mirarte tanto,
de las muchas noches que me habló tu canto
y salí a beberte
por donde desagua
tu copioso llanto,
como un dulce sueño me vino un deseo:
¡ser agua! ¡ser agua!
ser entre los hombres como el agua pura;
decirles palabras de paz que tuvieran
tu mismo aleteo
y que las sintieran
caer en sus almas como de una altura.
¡Ser agua! ¡ser agua!
ser sobre la tierra como el agua clara,
y decirle al hombre que me interrogara:
— Bebo en mi cisterna; me lavo la cara
con agua de lluvia; tengo a toda hora
mojada en mis hombros mi melena rubia,
y por eso ahora
¡soy como la lluvia!
¡soy como la lluvia!
Ah, si yo pudiera
caer todo un día,
como tú, del cielo, y hacer la alegría
de todo el que espera!
Ah si yo pudiera formar arroyitos
y seguir de cerca la sed del viajero;
llamar en los vidrios con tus golpecitos
y borrar las huellas
del largo sendero;
lavar los tejados y muros cantando,
y en todos los patios, bajo las estrellas,
¡quedarme soñando!.
Oh hermana encantada,
cuéntame el secreto nunca revelado,
pronuncia la blanca palabra ignorada
que transforme en agua mi cuerpo menguado!.
¡Hechízame, lluvia! para que del suelo
suba por los rayos del sol encendido
a hacerme la nube más grande del cielo,
y en un largo vuelo
de pájaro herido,
ir hasta las tierras de los vagos nombres
cayendo en la casa de todos los hombres.
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Publicado 14th jul 2011 Publicado por -Lamazon-
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de Vinicius de Moraes (brasileño)
Para vivir un gran amor se necesita mucha
concentración y mucho tino, mucha seriedad
poca risa… para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor es menester
ser hombre de una sola mujer;
pues serlo de muchas, pucha!,
es cosa fácil… no tiene ningún mérito.
Para vivir un gran amor, primero es preciso
consagrarse caballero y entregarse a su
dama por entero, sea como fuere. Hay que
convertir el cuerpo en una morada donde
se enclaustre a la mujer amada, y luego
apostarse afuera con una espada…
para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor es urgente,
descartarse al máximo de la gente,
pues en general la gente envidia
el amor profundamente.
Hay que cortar con grupos y boites,
pasar de largo ante los café-societies
y de todas sus tristes marionetas…
para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor, les digo, se
necesita mucha atención con el “mejor
amigo”, que por andar solo se les puede
pegar hasta frustrar el gran amor.
Se necesita muchísimo cuidado con
aquellos que no estén apasionados,
pues quien no lo está se halla
siempre dispuesto a perturbar
el gran amor.
Para vivir un gran amor, en realidad,
hay que compenetrarse de la certidumbre
de que no existe amor sin fidelidad…
para vivir un gran amor. Pues quien traiciona
su amor por vanidad desconoce la libertad,
esa inmensa, innombrable libertad que
supone un solo amor.
Para vivir un gran amor, il faut además
de ser fiel, ser buen conocedor del
yudo y del arte culinario…
para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor perfecto
no basta ser apenas buen sujeto;
es necesario también tener grandes
pectorales, pectorales de remero.
Es preciso mirar siempre a la bien-amada, y
también a su viuda… amortajada en su finado
amor…, como a la primer enamorada.
Es muy necesario haber previsto
un crédito de rosas del florista… mayor,
mucho mayor que el de la modista!!…
para complacer al gran amor.
Pues lo único que el gran amor quiere
es amor, amor, sin medida;
además un tutuzinho con panceta hace ganar puntos…
Se ganan puntos sabiendo prepapar cositas:
huevos fritos, camarones, sopitas, salsas,
strogonoffs; comiditas para después del amor.
Y qué mejor que ir a la cocina
y preparar con amor una gallina
con una rica y sabrosa
farofinha para su gran amor?
Para vivir un gran amor es muy, muy
importante vivir siempre juntos
y hasta ser, en lo posible,
un solo difunto, para no morir de dolor.
Es necesario cuidar permanentemente, no sólo
el cuerpo sino también la mente,
pues la amada acusa cualquier
mezquindad y el amor se enfría un poco.
Hay que ser cortés sin cortesía;
dulce y conciliador sin cobardía;
saber ganar dinero con poesía…
para vivir un gran amor.
Es necesario saber tomar whisky,
no arriesgarse nunca con el mal bebedor!!
y ser impermeable a las habladurías,
con las que el amor, no quiere saber nada.
Pero todo esto no sirve de nada
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Publicado 12th jul 2011 Publicado por Lamazon
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José Pedroni (Argentina)
Ya no sales conmigo cuando parto
ni vienes a mi encuentro cuando llego.
Andas con tu rubor de cuarto en cuarto,
pájaro triste, animalito ciego.
Andas. . . Y santifica nuestra casa
la presencia de Dios en tu fatiga,
como hace grave nuestra cena escasa
la simple vestidura que te abriga.
Y al verte muda, vacilante, opresa,
siento en las manos un temblor divino,
que se acrecienta si al tender la mesa,
sobre el mantel se te derrama el vino.
Por eso adquiere en mi temor cristiano
un suceso común, hondo sentido:
la copa que se cae de tu mano
o el clavo que desgarra tu vestido.
Y a remorderme en esta vida nueva,
viene un recuerdo y otro del olvido:
la cría inerme que ultimé en la cueva
y la paloma que atrapé en el nido.
Y cada vez que tu aflicción callada
te deja en algún sitio recogida,
mis ojos ven en ti, transfigurada,
la liebre madre que maté dormida.
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Publicado 12th jul 2011 Publicado por Lamazon
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Jaime Dávalos (Salta, Argentina)
De mínimas heridas lastimado
Me voy muriendo a ratos tan ligero
Que me siento lejano
Y extranjero
Del que ayer fuera alegre y confiado.
Tengo un niño en el alma rezagado
No quiero endurecerme
Ay! No lo quiero
Ni ser un padre
Ni tener sombrero
Sino ser un cantor enamorado
Quiero permanecer en la tristeza
Y en la angustia de andar como los bichos
Perdido por el mundo de la leña
Llevar como una novia mi pobreza
Y morirme del gusto y del capricho
De ser un animal que canta y sueña.
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Publicado 12th jul 2011 Publicado por Lamazon
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por Mijail Lamas (Culiacán, Sinaloa 1979)
a Virgilio frente al Palatino Monte
a Heráclito en su múltiple cauce erguido
a Cervantes frente al sueño del Hidalgo
a ti Averroes, en el laberinto del lenguaje
a Dante frente a los círculos del sueño
a Chesterton de bastón gastado y artilugio
a De Quincey con su opio y huestes de asesinos
a Mateo y Marcos que buscaban la primicia
al verbo de San Juan
a Shakespeare met the night mare
al horroroso espejo
al tiempo circular del Eclesiastés
al sol del tigre en la página de Blake
a los de Góngora raudos torbellinos
al paraíso: Alejandría soñada
a los dones que me roba la ceguera
a ustedes les digo:
(I Can’t Get No) Satisfaction
del libro Cuaderno de Tyler Durden (2008)
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Publicado 12th jul 2011 Publicado por Lamazon
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Alfredo Ariel Carrió (Santa Fe, Argentina)
Dedico estas notas a una mujer.
Siempre he tenido una buena predisposición a las mujeres.
Esta, de la que hablo, es casi pelirroja y por abajo es blanca.
Jamás hemos peleado. Nunca un contratiempo. Llevamos juntos casi
un año.
Cuando yo digo vamos, nos aferramos los dos y caminamos.
Tengo que confesar que jamás pensé encontrarme con ella.
Fue en noviembre del 64.
En verdad, tengo que reconocer que primeramente mi mano fue muy
dura. Ella era completamente virgen. Sufrió mucho. Demasiado.
Al llegar al primer mes, recién nos entendimos.
Repito que es la mujer más tibia que jamás yo haya visto.
No habla.
De sus piernas he aprendido a amar el viento y ese instante en que
un hombre aprieta y se conforma.
Nunca me ha recriminado absolutamente nada.
Es alemana. Vino del país del crimen y yo me he propuesto formarla
en el mundo del amor.
Tiene un don. Jamás traiciona. Jamás delata.
Por lo tanto dedico estas notas a:
Mi Motocicleta L.a.k. 777
en una noche de primavera.
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Publicado 12th jul 2011 Publicado por Lamazon
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Jaime Sabines (Chiapas, México)
Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi,
pero esa tarde me fui al cine e hice el amor.
Yo no sabía que a cien leguas de aquí estabas muerta
con tus setenta años de virgen definitiva,
tendida sobre un catre, estúpidamente muerta.
Hiciste bien en morirte, tía Chofi,
porque no hacías nada, porque nadie te hacía caso,
porque desde que murió abuelita, a quien te consagraste,
ya no tenías qué hacer y a leguas se miraba
que querías morirte y te aguantabas.
¡Hiciste bien!
Yo no quiero elogiarte como acostumbran los arrepentidos,
porque te quise a tu hora, en el lugar preciso,
y harto sé lo que fuiste, tan corriente, tan simple,
pero me he puesto a llorar como una niña porque te moriste.
¡Te siento tan desamparada,
tan sola, sin nadie que te ayude a pasar la esquina,
sin quien te dé un pan!
Me aflige pensar que estás bajo la tierra
tan fría de Berriozábal,
sola, sola, terriblemente sola,
como para morirse llorando.
Ya sé que es tonto eso, que estás muerta,
que más vale callar,
¿pero qué quieres que haga
si me conmueves más que el presentimiento de tu muerte?
Ah, jorobada, tía Chofi,
me gustaría que cantaras
o que contaras el cuento de tus enamorados.
Los campesinos que te enterraron sólo tenían
tragos y cigarros,
y yo no tengo más.
Ha de haberse hecho el cielo ahora con tu muerte,
y un Dios justo y benigno ha de haberte escogido.
Nunca ha sido tan real eso en lo que tu creíste.
Tan miserable fuiste que te pasaste dando tu vida
a todos. Pedías para dar, desvalida.
Y no tenías el gesto agrio de las solteronas
porque tu virginidad fue como una preñez de muchos hijos.
En el medio justo de dos o tres ideas que llenaron tu vida
te repetías incansablemente
y eras la misma cosa siempre.
Fácil, como las flores del campo
con que las vecinas regaron tu ataúd,
nunca has estado tan bien como en ese abandono de la muerte.
Sofía, virgen, antigua, consagrada,
debieron enterrarte de blanco
en tus nupcias definitivas.
Tú que no conociste caricia de hombre
y que desjaste que llegaran a tu rostro arrugas antes que besos,
tú, casta, limpia, sellada,
debiste llevar azahares tu último día.
Exijo que los ángeles te tomen
y te conduzcan a la morada de los limpios.
Sofía virgen, vaso transparente, cáliz,
que la muerte recoja tu cabeza blandamente
y que cierre tus ojos con cuidados de madre
mientras entona cantos interminables.
Vas a ser olvidada de todos
como los lirios del campo,
como las estrellas solitarias;
pero en las mañanas, en la respiración del buey,
en el temblor de las plantas,
en la mansedumbre de los arroyos,
en la nostalgia de las ciudades,
serás como la niebla intocable, hálito de Dios que despierta.
Sofía virgen, desposada en un cementerio de provincia,
con una cruz pequeña sobre tu tierra,
estás bien allí, bajo los pájaros del monte,
y bajo la yerba, que te hace una cortina para mirar al mundo
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Publicado 12th jul 2011 Publicado por Lamazon
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Jorge Luis Borges (argentino)
Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.
De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que ceden
las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.
De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esta alta y honda biblioteca ciega.
Enciclopedias, atlas, el Oriente
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías
brindan los muros, pero inútilmente.
Lento en mi sombra, la penumbra hueca
exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.
Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.
Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.
¿Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
¿Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?
Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.
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Publicado 12th jul 2011 Publicado por Lamazon
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Facundo Cabral (argentino)
Caracol milenario que camina los sueños
color de otras esferas que enamora el silencio
esencia de los mares que crece la montaña
el pan de los pastores la luz de la cigarra.
La más hermosa brisa por la que vuelve el viento
la eternidad grandiosa que vive en un momento
la pasión más divina que libera el Quijote
la razón del invierno que seduce al coyote.
Si yo pudiera ser, solo por una vez
lo que tu crees que soy, lo que tu crees que soy.
Paloma de Picasso y vino de Machado
espejo de Walt Withman y balcón de Gustavo
clavel de Federico su luna y su campana
la noche de aquel día que estalló en su ventana.
El sol maravilloso que incendia las arenas
la misteriosa muerte, la manzana primera
el estallido eterno de la eterna vida
la libertad infinita y la pequeña herida.
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